jueves, 30 de enero de 2014

Lana y broza.




A rebuscar entre mis días, fiel,
como a un destino puntual acudo,
a sacar de ellos hebras de lana grasa,
brillos celestes, ocasos, centellas, luceros,
el musgo de sus sombras, fibras de dorados solares.

Con estos ligeros materiales
en el pecho me construyo un nido
para sonrisas prestas a cálidas victorias,
y cuando el invierno todo lo emborrona, habito,
borla invernal, orientados al este sus más altos aleros.

Sólo quiero dejar atrás escombro,
el silencio que queda en raídas quijadas,
el frágil vacío de ajadas mudas de las culebras,
la sal última de polvo de ceniza, la cáscara rota de mis días,
una vigorosa estela hacia el final es el tiempo que voy dejando atrás.

Y así, en cortos vuelos,
voy tejiendo circulares mis días...
cerrar el taller al toque atemporal de campanas,
volver a casa, para una arquitectura de besos, palabras, notas..
y en la noche, vieja desconocida, cobijarme en un ahuecar de plumas.

Ante la imparable inercia de los inviernos,
densidad de plomo crepuscular, me estremezco,
y para un reinaugurar de torpes gorjeos, al alba me confío
sobre esta rama en la que se mece la fragilidad de mi universo,
universo de borra, de broza, de batir de alas hacia la calidez de tus brazos su vuelo.

domingo, 19 de enero de 2014

Tucas.






Mirando de apercazar l´aroma d´as tuyas bisas
enta o zielo d´a tuya boca,
en tu me prexino aszendendo-te ne.

Crebantando esteparias ambiestas
ta l´altar misterioso d´os tuyos guellos
tot de tu, sin de remeyo, me´n leba.

As mans d´os mios labios, os labios d´as mias mans
mormostiando-te febles bayos por pretas endrezeras
en a tuya piel inapercazable, sin tornada, sisquiá se trafegasen.

Barranadura de birabolas estiera o mio deseyo,
por tú, garona gorgollosa o mio pulso, entre garmos
de culpa esturruzando-se ne libre ent´o bazio.

Al tentón entre as boiras pretas de un deseyo meco,
esnabeso o silenzio tobo d´os tuyos camins.

A pintacodas t´abaxo con o zereño empuxe de una

esgallata delera, me prexino un tortular de lirios
en as tuyas ancas…
Y de o tuyo cuerpo de molsa y nieu pintorrotio conzietos
amagaus en os mios paisaches…
 
No están que buedos prexins, garra periglo m´engalza.

Tu, indiferén y fachendosa
en a tuya calmuda grandaria,
entre as tuyas nesgas m´amagas
calidas aldas con que soniar,
as densidás fredas y azulencas
de no poder aimar sin de mugas
a tuya rasmia y polideza zanzera.

Chitau chunto a os tuyos pies, fiyel ta o pulso d´os suyos días,
ye o mio corazón, laminándo-se con triste argüello as suyas
pautadas nafras, renunzias ubiertas, zarquinazos de cuentraluz…
en o suyo soniar, cuentra o tuyo peito de diosa.

Ye l´ aconorto que imos adempribiando, a retepelo,
en istas embueltas d´agüerro.
 

Cimas.





Por alcanzar el aroma de tus brisas,
hacia el cielo de tu boca,
en ti me ensueño ascendiendote.

Quebrando horizontes esteparios
al altar misterioso de tus ojos
todo de ti sin remedio me eleva.

Las manos de mis labios, los labios de mis manos
susurrándote tenues huellas por cerradas sendas
en tu piel inexpugnable sin retorno se perdieran.

Locura de mariposas fuera mi deseo,
por ti torrente vertiginoso mi pulso,
entre riscos de culpa cayendo libre al vacío. 

Recorro el silencio mullido
de tus caminos,
torpemente entre la niebla cerrada
de un deseo mudo.

Ruedo con la inercia brutal de una
desgajada pasión,
invento un tremolar de lirios
en tus caderas,
y de tu cuerpo de musgo y de nieve
pinto anhelos ocultos en mis paisajes.

Tu, indiferente y altiva
en tu serena magnitud,
entre tus pliegues me escondes
cálidos amparos con que soñar,
las densidades frías y  azuladas
del no poder amar,
tu fuerza y belleza por hoyar.

A tus pies, fiel al latir de sus días, queda mi corazón
lamiéndose con triste orgullo sus pactadas heridas,
renuncias abiertas, en su soñar, contra tu pecho de diosa.

Son las renuncias que vamos pactando con el tiempo.


martes, 7 de enero de 2014

Biellos papels.




Tasamén sin de querer-lo los n´alzo

como legajos de pleitos xublidatos,

zereños con a suya gometa nugaus

enristindo chuntos a lochica d´o tiempo.



Parixen creyer aber-sen merexiu o dreito

de zurziquiar-me con chantajes d´antismás,

no son que papels que como rametas de buxo

fue dixando, ta tornar sin trafegar-me, en o mio camín.



Cartas, poemas, fuellas an se cuaternan marcas en

corridas populars...tobos retratos que güe fan azeto

lo romanziar d´os mios mirallos , pansos mensaches

que dende aquel tiempo ta yo mesmo me´n nimbié, d´ixe

que ta par d´alabez yera parando as mugas enta un

esdebenidero sin de foscas zarampancas.



Leyer de nuebas istas cartas ye como fer ascuitetes

d´o que bi estié, alparziar, foziar en a tasca zanzera

d´os enluzernans puertos d´a chubentú, agüaitar

amagato dezaga d´o presén as estelas que ya tornaron

a estar mar... atamás d´ellas ta qui en arriban polidas

grilladuras cuentra foscos prenosticos.



Güe me´n gritan un desbiellato deseyo de inozenzia

e espirucueta rebeldía, acotrazian nuebas alas batendo

enta días zanzeros cuasi sin de ayere, no en baldes fa

ya trenta añadas que en a tapa metié "Carpeta de mai cal xublidar", malmeter-nos tobamén no yera o aprebenito....

Biellos papels que m´endizcan dende o mio tiempo que ta qui m´en traye.

 

domingo, 5 de enero de 2014

Puente anegado de la Gorgocha.




Cien años ya de condena entre aguas contenidas
empeño de piedras en el orden tenaz de tu fuerza
bajo el manto inerte de un apresado mar sin horizontes 
entre peñas desoladas como corales de calizas nostalgias.  

Embalsamado de olvido en lodos de soledad y de silencio
sin viejos caminos ni estelas fugaces sobre tu cielo sumergido   
en el fondo de la Gorgocha uniendo inútil arrasadas orillas
varado sobre su playa de limos de indeferencia acumulados.

Te elevaron alma eterna de camino en tiempos de nuestra Historia
sobre aguas rotas contra su cauce, Gállego verde, blancas heridas
puente vascón de los primeros Reyes de Aragón para acercar Reinos
de ojos de par en par al trino de siglos de gentes todas ya en su última orilla. 

Asoma, de nuevo emerge firme y espectral sobre tu río
náufrago del tiempo seca tu esqueleto a la sed del estío
cuando no quede agua que soltar y te descubras como una culpa
lamentarán tu dócil desamparo como un natural veredicto del tiempo.

Nada allí señala el lugar de tu espacio y tiempo perdido
ni una flecha descendente hacia la nada con tu nombre.

Bajo estas aguas del Gállego aquí de nuevo contenidas
reposa al silencio de la Historia y de tantas nuestras historias
un puente medieval  donde aguas y gentes eran vida en camino
La Peña anegada, tierra y agua ancestral, pan para ayer consentido.

Llano de grano y polvo…y tus verdes ajenos al fondo craquelado de tus mares del norte.   

Pompas.




Que prudentes  nuestros silencios
 engendrando  inevitables vacíos

Que precavidas nuestras palabras
temiendo su  veredicto sin indulto
Que preventivos huyendo hacia dentro
al barruntar el tempestuoso trueno de la vida
Que correctos marchitando clandestinas ternuras
placando confesiones , negando al asombro
Que virtuosos masticando deseos
domesticando tentaciones
resignando pasiones , neutralizando emociones
Que sabios previsores en nuestra grata inconsciencia
pretendidamente inexpugnable
Quedamos al abrigo de la intemperie
salvados de nuestro propio sobresalto
dueños de lo que callamos
condecorado el pecho con mil  frustraciones
Recogiendo los restos de este sálvese quien pueda
entendiendo mucho más que comprendiendo
Sorteando respetadas distancias y espacios privados
cuidado con el perro ,  sometidos a una maraña de líneas rojas
Trabados , incomunicados ,  distraídamente ansiosos
blandamente satisfechos , crecientemente indignados

Inertes como pompas intocables
encerradas en su inquietante tensión superficial
vacíos suspiros redondeados urgiendo a la brisa
o al soplo de unos labios un impulso de esperanza

Entre tanto , afuera , la vida fluye triunfante ante tanto descalabro
los pájaros trinan que no todo es posible pero nada es del todo imposible
los niños te pasan su pelota  , los mayores te ceden un trozo de su banco
Y las plazas ciudadanas nos congregan anunciando una nueva primavera
de pompas  estallando transformando en aire liberado el vacío
cierzo de miles de manos batiendo  

Aire para la palabra y para la música
 silencio del que se sirven sólo en su justa medida   
Aire que traerá las aguas del amor multiforme
nubes enamoradas en su quimera tan bella
felices lluvias multicolores
aguas subterráneas que apenas nadie conoce
torrentes desbocados de pasión
océanos que surcar , barros de diversa índole sin apenas agua ya
témpanos a la deriva ………

Es el aire de tu pelo
el aire en tu beso
el aire de tu voz
el aire que espera que lo acojas
a la puerta del resto de tus días .



Pirineo marino.




Emergieron de un mar asombrado
nostalgias calizas de fondos marinos
conchas bajo la arena de los caminos
disecados náufragos de un mar desterrado. 

Corales sobre el polvo desolados, erizos desarmados
caracolas donde nadie busca ya olas encerradas
algas empapadas de luz sobre piedras calcinadas
marinos caprichos en tierra, minerales desalmados.

Proas de roca surcan tus selvas sobre celeste océano que entre nubes se suspende   
un impulso desmedido de tempestad de peñas, puertos y riscos elevando
en brisas entreveradas de aromas de pino, bojes y aliagas la tierra alentando
eres oleaje altivo de espumas de musgo bajo este sol al que el tiempo se tiende.

Puertos de tasca donde tintinean mástiles de esquilas con la calma de silencio delatado       
pirineo anegado y  marino, montaraces habaneras a orillas de amargos mares contenidos
los tus corazones que desde lejos te sueñan de nuevo en esta alta mar se vieran acogidos  
mar antiguo duro y bello, en silencio por la furia de las despedidas azotado.

Aguas rotas contra el cauce, caminos verdes, blancas heridas
a la esperanza del llano por fozes y por  barrancos bajan ateridas
ya tras mil planos de repletos quebrados horizontes se acuestan dormidas  
aguas del pirineo ya mediterráneo profundo, aprendices de mar extrañadas.      

Ir, llegad, y por el cielo, nubes volanderas, volved, volved pronto de la mar.

Paisajes.




El agua luce sus destellos
Las estrellas su tremolar
El vacío muestra su vértigo
La profundidad su misterio
Todo en el paisaje de tus ojos
En la chispa de tu mirada

Al roce de tu risa y mi asombro.

Mi madre.









y presagios de negras certezas,  acosa su tierna

indefensión, y ella, de puntillas sobre su silencio,

acurrucada vela ineludibles augurios.


La oscuridad satura de frías densidades los

espacios y  en sus ojos bruñe brillos de niña

en busca de amparos,  y así, de la mano de mi

padre espera ella rehacerse de luz incorporándose.
 

Cada mañana se llena su ventana de cotidianos

regalos dorados… rayos de amor con que seguir resistiendo,

ilusiones de siempre, el simple y puro milagro de la vida

que ella desenvuelve, día tras día, con la misma ternura entusiasmada.
 

Asomada a su espejo de mano se busca en su mirada

y de su estuche de sombras toma luces de coquetería

para, finalmente, con el lápiz de ojos perfilarse los

contornos del alma… en su rostro vence en la belleza,

esa que nos salva, contra todo embate del tiempo.
 

Nacida para amar, mucho por llorar, todo por vivir,

desconcertada por el tiempo sólo el amor la sustenta,

y cruzando abismos sin respuesta sólo la guían ecos de

viejas guitarra y la voz de los suyos como única patria.

 
Es mi madre que me indica los caminos hacia la

alegría como de niño, el triunfo de la vida sobre

el dolor, la pasión sobre el hastío, el triunfo de la

luz al fin, que es en su mirada su alma tan evidente.

 
Niña octogenaria donde todo sentir triunfa

toda ya amor, simple, acostumbrado, dócil

amor…último vestigio de la vida venciendo

en sus días a la negra infamia de lo innombrable.
 

 

 
 

Mi padre.



Quisiera darte un nuevo porvenir incierto
ofrecerte todos los amaneceres por llegar
devolverte la fuerza de tu primer paisaje
renovar el brazo que forjó libre tu destino
que sacies tus renuncias y pasiones aturdidas
quisiera silenciar el mensaje de tus espejos
y que nada inquiete la debilidad de tu mirada .

Reconozco tu vigor en el titubeo de sus pasos
en la torpeza de tus manos el trabajo bien hecho
en tus ojos cansados el brillo de mil horizontes
en tus palabras tan tuyas tu amor por el aire escrito
la vida te habita con otra furia a la de entonces
pero es la misma de tu primer impreciso instante
desde entonces asida de tu mano por miedo a perderte.

Con la ternura del niño que permanece en ti
juegas a miedos y a felices inconsciencias
siempre para ganar tu dignidad sin protocolos
recorres alborotado los corredores del recuerdo
te detienes en las estancias del amor que nos salva
maldices con sorna tu vejez y sigues la luz de tu camino
de largas noches en busca de sus días donde siempre renacer.

Tu cuerpo ajado por la sana costumbre del vivir
soporta firme el orgullo de tus ya amplias camisas
yo no quiero ver vacíos, apenas quizá alguna ausencia
veo la sencillez que me llamó a este mundo de vidas
a aprender el orden de las cosas y a transformar realidades
y allí donde el tiempo te acusa del privilegio de tus días
me acojo en tu mano donde palpita el insondable misterio de la vida.

Meadica blues - nocturno -.




Saliendo del baile a orinar, me la encontré.

Ella en mí, inmensa de pupilas, me llama
y yo, ya en ella, me diluyo aliviado hasta desaparecer.
Como al fuego, al agua, al aire, tierras de mi carne 
a la noche, toda alma, que desde el cielo me convoca, retorno
a renovar las mismas miradas siempre como nunca.

La noche es sublime arquitectura de espacios inabarcables
construida de tus anhelos, mis deseos, de preguntas y sosiegos
ascendiendo a encender reflejos estelares como heraldos del sol.
Este debe ser el cielo prometido moteado de presencias y certezas.
Te reencuentro mientras orino dos cañas al susurro de Shakira.

Clandestina catedral de altares montaraces y coro de grillos
con mis pies firmes en tierra y altiva la cabeza a toda vida invoco.
Insignificante, en mitad del tiempo eterno que sestea en la noche,
libero deseos de ternura y armonía donde todos venzamos al fin.

Vuelvo dentro, al baile de tangibles entusiasmos conquistados,
allí también la noche…en los brillos de la falda corta con lentejuelas,
en las luces, nocturnas, de fluorescentes que protegen con celo su guarida,
en misteriosos roces de miradas, en menguantes lunas iluminando rostros.

Afuera, quien lo diría, los ríos fluyen, las liebres velan, los niños sueñan..

Tras las ventanas musgo negro, el tiempo, el silencio,  la noche impera...

inabarcable vacío es la noche, repleto de complicidades entre tu y tus lunas.  

Mármol negro.



Quizá tornará el tiempo viscoso de las negras densidades
la claustrofobia en un presente estanco como una celda
nos marchitarán hacia adentro nada heroicas derrotas
y vértigos empapados de otoño alimentará nuestro tronco abatido.   
  
Quizá volverán con su veredicto atroz las oscuras golondrinas
en nuestros ojos su oscuros augurios en lágrimas a colgar
recorreremos de nuevo el túnel bajo la  misma noche infinita
y el miedo romperá su jaula buscando anidar en nuestro pelo.

Miedo libre ascendiendo desbocado hacia cumbres luminosas
amarillo ácido sobre azules celestes fundiendo en esperanza
será nuestro tiempo atenazado por una pesadumbre de mármol
y seremos cuerpos como nunca, islas en sus mares de dudas ateridos.

No. Sin remedio somos luz. Y si es así…..

Como otras veces, pertinaz osadía, abriremos a la noche sus ventanas
de nuestro tiempo en que somos haremos un espacio de vida abigarrada
de la eternidad soñemos una soleada tarde de Domingo enamorada
y nos forjaremos un alma en calma de paisaje donde el amor nos perdure .

Nada más le concedo a la idea del último instante de mi cuerpo
que la pompa del consuelo.
Aquellas del negro, duro, frío, no soportable augurio, aquellas no volverán.